Lamborghini Egoista

Impulsado por un motor V10 de 5.2 litros, el concept car Egoista de la marca del toro, es capaz de transmitir 600 caballos de fuerza. El Lamborghini Egoista es un vehículo con intenciones extremas e inusuales, con características absolutamente únicas, creadas por el equipo de diseño del Grupo Volkswagen. Sus máximos responsables son Alessandro Dambrosio para el exterior, y Stefan Sielaff para el interior. 

Lamborghini Egoista

El equipo de De Silva optó por crear un monoplaza, con todas las características típicas de Lamborghini: conducción pura, placer, rendimiento y estilo más allá de sus límites. El habitáculo, diseñado a medida para el conductor, es una parte 'desprendible' que, una vez combinados con el resto del vehículo, crea una perfecta unión mecánica y aerodinámica. Está inspirado una vez más en el mundo de la aviación, y, en particular, del helicóptero Apache, donde la cabina puede ser expulsada en caso de emergencia.

"El puesto de conducción, hecho completamente en fibra de carbono y aluminio, representa una especie de habitáculo de supervivencia, que permite al conductor aislar y protegerse de los elementos exteriores", explicó De Silva. "Hemos mantenido la perspectiva de futuro en el diseño del Egoista, con la idea de que la cabina de un avión a reacción podía integrarse en un vehículo de carretera para proporcionar una opción de pilotaje diferente".

El exterior se caracteriza por dos aspectos fundamentales: su ingeniería en el diseño, y los materiales utilizados. El diseño se determina por una estructura 'muscular', en la que las áreas son sólidas y encajan con la fuerza y vigor del modelo. La carrocería está dominada, en ambos lados, por un perfil estilizado simulando un toro preparándose para la carga, con los cuernos bajos. El toro se torna hacia la ruedas delanteras, que confieren un dinamismo y unas líneas futuristas y altamente agresivas.

Lamborghini Egoista

El reto de insertar el símbolo del toro de Lamborghini como parte integral y propia de la carrocería se afrontó artísticamente con valentía. La vista en planta revela un perfil único, donde el casco central forma una sección única con la cabina, subrayada por la cubierta de fibra de carbono en el capó delantero.

La parte superior del vehículo no tiene apéndices aerodinámicos, pero en su lugar, posee unas aletas integradas en la carrocería que actúan de forma automática elevándose o manteniéndose a nivel de la carrocería en función de las condiciones de conducción. Las dos aletas traseras se activan automáticamente a altas velocidades para aumentar la estabilidad, mientras que una serie de tomas de aire en la parte posterior de el capó del motor proporciona el flujo de aire de refrigeración para el potente motor V10 del Egoista.

Mientras que la parte delantera del vehículo tiene un perfil destinado a aumentar la carga aerodinámica, la parte posterior está completamente abierta y con la mecánica a la vista, lo que reduce el peso del conjunto y redunda en un aspecto más agresivo.

Las luces del Lamborghini Egoista se parecen más a un avión que a un vehículo de carretera. No tiene faros tradicionales, si no que se sirve de luces LED en su lugar, que determinan su posición no sólo en el plano de la carretera, además en 3D, es decir, como si de un espacio aéreo se tratara. Posee dos luces blancas de posición delanteras, dos luces traseras rojas, una luz intermitente roja en la parte superior de cada cola, y unas luces de posición naranja como marcadores laterales. Por último, otras dos luces en el techo, de color rojo a la izquierda y verde a la derecha, hacen del Lamborghini Egoista un auténtico y único OVNI en la oscuridad.

Lamborghini Egoista

Escondido detrás de las tomas de aire delanteras, en la base de la unión entre el cuerpo central y los dos laterales, asoman dos poderosos faros de xenón, igual que águila escanea la oscuridad a grandes distancias.

Todo el vehículo se ha hecho con materiales ligeros como el aluminio y la fibra de carbono. Pero el paralelismo con el mundo de la aeronáutica no termina aquí. El cuerpo está hecho de un material especial antirradar, y el vidrio es anti-reflejo con una gradación naranja. Las llantas también están hechos de materiales antirradar -plana y rugosa-, adornado con placas de fibra de carbono para mejorar su aerodinámica.

 

Interior

El interior de la cabina es muy racional, y su funcionalidad está llevada al extremo.

El asiento es como el de un F1, con cinturón de seguridad de cuatro puntos, cada tira de un color diferente. El punto focal es la cabeza del piloto con un display típico de los aviones de combate. Para salir del vehículo, el conductor debe quitar el volante y dejarlo sobre el salpicadero, para poder ponerse de pie en su asiento y poder salir no sin arduos moviemientos de 180 grados y maniobras dignas de los pilotos encerrados.

 

Está claro que el Lamborghini Egoista no requiere de un conductor, si no más bien de un piloto para conducirlo e introducirse en él.

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