Audi muestra en la CES cómo se vivirá una situación de atasco en el futuro

Las novedades de Audi en la CES se centran en la interconexión del automóvil con su entorno, la futura conducción pilotada, la comunicación móvil, nuevos sistemas de iluminación, pantallas de información configurables y tecnología de sonido 3D. 

AUDI en la CES

La conducción pilotada será una realidad ya en esta década; Audi muestra en la CES cómo se vivirá una situación de atasco en el futuro.  En tráfico denso y lento a una velocidad inferior a los 60 km/h, la conducción pilotada de Audi ayuda al conductor, dentro de unos determinados límites, a realizar las maniobras de giro, y además, el vehículo acelera y frena de forma autónoma. 

El sistema de Audi para la conducción pilotada en atascos analiza permanentemente la velocidad del propio vehículo y la de los vehículos de alrededor. Se basa en el Audi adaptive cruise control con función Stop & Go, ampliado con dos sensores de radar que registran la zona delantera del vehículo, cubriendo un campo angular de unos 35 grados y una distancia de hasta 250 metros. Una cámara de vídeo con un amplio ángulo de apertura observa las líneas de la calzada; además, es capaz de identificar objetos como peatones, otros vehículos y guardarraíles. Ocho sensores de ultrasonidos supervisan las zonas situadas directamente delante del vehículo y en sus esquinas. Adicionalmente se utiliza un escáner láser que proporciona detalles de gran precisión en un ángulo de unos 140 grados y a una distancia de hasta 80 metros delante del frontal del vehículo. 

Con ayuda de la conducción pilotada, el vehículo también se hará cargo en el futuro de las maniobras para aparcar y desaparcar, por ejemplo en plazas de aparcamiento estrechas en la calle, en el garaje o incluso en parkings. Bajo la supervisión del conductor, el vehículo se sirve del sistema de sensores para realizar las maniobras de giro e introducirse por sí solo en el hueco o en el garaje. Una vez ha alcanzado la posición final, apaga el motor, desactiva el encendido y bloquea las puertas. Por último, envía un mensaje de confirmación al conductor. 

En una versión más sofisticada, los vehículos de Audi podrán aparcar y desaparcar de forma autónoma en parkings o aparcamientos subterráneos con una aplicación para smartphone. El ordenador central en el parking dirige al vehículo vía WLAN hasta la plaza de aparcamiento libre. El movimiento del vehículo es registrado mediante un sistema de sensores láser externo, y es transformado por el ordenador del parking en una localización junto con otros datos de movimiento. Las informaciones de la ruta transitable se transfieren al vehículo, que además supervisa su entorno con ayuda de doce sensores de ultrasonidos. En el futuro se incorporarán al vehículo con este mismo objetivo otras cuatro cámaras de vídeo. En la actualidad Audi está equipando un parking de Ingolstadt con este tipo de tecnología.

AUDI en la CES

Con los servicios y tecnologías de Audi connect, Internet llega al automóvil y el automóvil a Internet. La nueva tecnología aporta al cliente un mayor confort y más placer de conducción. La comunicación con la World Wide Web se llevará a cabo en breve con el nuevo estándar de telefonía móvil Long Term Evolution (LTE), que permite el rápido intercambio de grandes cantidades de datos. 

Para un futuro inmediato Audi apuesta por este estándar de telefonía móvil de cuarta generación LTE. La nueva red permite una transferencia de datos de hasta 150 MBit/s en bajada (frente a los 28,8 Mbit por segundo de la telefonía móvil de tercera generación 3G) y tiempos de respuesta mucho más cortos. En diversos países de Europa, así como en EE. UU., existen ya redes comerciales, y en Alemania el estándar LTE está ya activo en algunas grandes ciudades y en muchas zonas rurales.

La tecnología LTE permite el intercambio de grandes cantidades de datos, como música o vídeos en calidad HD, y supondrá un decisivo impulso para el desarrollo de los "datos en la nube". Los pasajeros pueden ejecutar varias aplicaciones simultáneamente en sus terminales móviles o consultar sus archivos de imagen, sonido o video conectados al vehículo a través del hotspot WLAN. 

La comunicación car-to-X, otro importante aspecto de Audi connect, ofrece infinidad de posibilidades para hacer que la conducción sea más segura, más relajada y más económica. Los automóviles que están interconectados pueden advertirse mutuamente de riesgos tales como hielo en la carretera o coches que circulan en sentido transversal en cruces. La comunicación con los semáforos, por su parte, permite un óptimo uso de la onda verde.

Además, la comunicación car-to-X dispone de un enorme potencial para la difusión en tiempo real de la información sobre el tráfico. Para la puesta en marcha de la tecnología car-to-X, en cuyo fomento Audi participa, se siguen dos vías tecnológicas diferentes. Por un lado se utiliza la red de telefonía móvil para enviar los datos del vehículo de forma anónima a un back-end central. Una vez allí, los datos se procesan por separado y el resultado se envía a los diferentes vehículos.

Por otro lado se produce una transferencia de datos directa de un vehículo a otro vía WLAN automotriz, una variante WLAN especial utilizada por todos los fabricantes. También es posible la comunicación directa con la infraestructura, como por ejemplo los semáforos. La nueva tecnología permite una forma de inteligencia de enjambre. Es decir, los vehículos y la infraestructura crean una red de un modo rápido, espontáneo y descentralizado.

AUDI en la CES

Audi trabaja a toda marcha en el desarrollo de nuevos conceptos de manejo e indicación. Uno de ellos es el Audi virtual cockpit, un cuadro de instrumentos de libre configuración en el que el conductor puede cambiar los indicadores virtuales a su agrado. A simple vista apenas se diferencian de los instrumentos físicos, pero ofrecen una flexibilidad mucho mayor.

A la hora de distribuir y presentar los contenidos, la indicación digital ofrece la máxima flexibilidad. Dependiendo de lo que prefiera el conductor, el centro de atención reside, por ejemplo, en el óptimo manejo del sistema, en la mejor orientación posible a lo largo de la ruta, la indicación aclaratoria de los sistemas de asistencia activos o, si por ejemplo se conduce de un modo deportivo, la legibilidad de los instrumentos.

La pantalla del Audi virtual cockpit, cuyo tamaño y silueta se basan en la forma del actual cuadro de instrumentos, se ha construido en tecnología TFT. Con su alta resolución, presenta todos los contenidos de un modo sorprendentemente nítido, brillante y rico en contrastes. Los efectos de animación, espejo y luz, caracterizados por su gran calidad, completan su imagen de vanguardia. En segundo plano trabaja un rápido procesador gráfico de la serie Tegra de Nvidia.  

La lógica de manejo básica de Audi está también presente en la nueva tecnología: todas las indicaciones y menús se han estructurado de un modo estrictamente lógico y fácil de utilizar. Audi adaptará la superficie gráfica del instrumento digital (skin) al carácter de sus futuros modelos; en un deportivo será dinámica, mientras que en una gran berlina resultará más bien serena. A lo largo de los años los clientes de Audi podrán ir utilizando los nuevos diseños y funciones.

Por su parte, los displays sorprenden ya en los vehículos de serie de Audi por su brillante presentación. En la CES Audi presenta una nueva variante: los displays en tecnología 3D. Un campo de pequeñas lentes ópticas en la pantalla fractura las imágenes en diferentes direcciones, para el ojo izquierdo y para el derecho. De este modo, el observador percibe una sensación espacial para la que no se requieren gafas 3D.

Audi ofrece los displays 3D en diferentes versiones. La primera de ellas, realizada en la denominada tecnología "2 View", integra una pequeña cámara que sigue el movimiento de los ojos del observador. Basándose en los datos de dicha cámara, un software calcula la salida de imagen de tal modo que el observador siempre ve en la pantalla de 11,6 pulgadas una imagen 3D perfecta.

El segundo display, también con una diagonal de 11,6 pulgadas en resolución 3D, utiliza la nueva tecnología multi view. Permite la visión espacial desde diferentes ángulos visuales, es decir, que varias personas pueden utilizarla simultáneamente. Tras una compleja operación de cálculo, el contenido de la imagen se emite desde 28 puntos de vista diferentes.

AUDI en la CES

Con la ampliación de la reproducción musical en la tercera dimensión, Audi pretende dar ahora otro gran paso hacia delante en lo que respecta a los equipos de sonido en el automóvil. La marca de los cuatro aros se convierte en el primer fabricante del mundo en presentar un sistema de sonido 3D para automóvil, que en la CES puede experimentarse en un prototipo técnico Audi Q7 denominado "Audi Q7 sound concept", así como a través de una experiencia de sonido en el stand de Audi. 

Con el sonido estéreo y el sonido envolvente 5.1, la reproducción musical permanece en un nivel en el que ignora la información de la tercera dimensión que contienen las grabaciones musicales. En los conciertos, las ondas acústicas se reflejan en el suelo y en el techo, y se utilizan altavoces para emitirlas de un modo concreto y parcial por encima del escenario. A través del sonido 3D, el espacio acústico de la grabación musical se reproduce de un modo más natural y apasionante que antes. Esto genera una ligereza y una claridad de la acústica que equivale a la audición humana.

La nueva tecnología, que actualmente está empezando a utilizarse en cines y salas de estar, reproduce no sólo el ya conocido sonido envolvente 5.1, sino también la tercera dimensión, la altura. Audi la ha desarrollado en colaboración con el Instituto Fraunhofer para Circuitos Integrados (IIS) de Erlangen para el uso en el habitáculo del vehículo. 

Como base se ha tomado el actual Advanced Sound System del Audi Q7. El prototipo técnico "Audi Q7 sound concept" dispone, sin embargo, de 23 altavoces y más de 1.400 vatios de potencia. En particular se han integrado cuatro altavoces especiales para el sonido 3D, entre ellos dos altavoces de agudos situados en la parte superior de los montantes del techo. Con ayuda de un complejo algoritmo se extraen de las grabaciones estéreo y 5.1 convencionales las informaciones de la tercera dimensión, que entonces se procesan para los altavoces de agudos.

Audi también ostenta un papel de liderazgo en el campo técnico de la tecnología de iluminación. Con motivo de la remodelación de su deportivo de alto rendimiento R8, Audi ha introducido recientemente en la fabricación en serie el intermitente con indicación dinámica, que enciende los LED de forma secuencial y por bloques en la dirección de giro, desde el interior hacia el exterior del vehículo. El siguiente paso será la luz trasera generada por un diodo láser, capaz de proyectar una línea o un triángulo sobre la carretera, y de hacerse visible en las partículas de agua suspendidas en la niebla. 

AUDI en la CES

Otras tecnologías de iluminación del mañana son los faros Audi Matrix LED, que dividen la luz LED de carretera en un gran número de segmentos individuales. Basándose en la información de una cámara, en los datos del sistema de navegación y en otros sensores, los diodos serán encendidos, apagados, o atenuados por separado según sea necesario, y la luz de carretera pivota ya anticipadamente antes de que se gire el volante para tomar una curva. La nueva tecnología podrá celebrar su debut en la producción en serie en un futuro próximo.

Para su introducción a más largo plazo Audi ya ensaya con la tecnología OLED, que al contrario que los LED actuales, compuestos por cristales semiconductores, utiliza un material orgánico. Resulta muy indicada para su uso en el interior del vehículo o en las luces traseras. La luz puede, por ejemplo reaccionar al conductor cuando éste se dirige a su vehículo, moviéndose con él y mostrándole los principales contornos del vehículo o la manilla de la puerta. Cuando el conductor entra en el vehículo se activa una iluminación OLED discreta en el habitáculo. 

Otra variante de la tecnología OLED en la que Audi está trabajando se denomina AMOLED (active matrix organic light emitting diode) y procede de la electrónica de consumo. Audi la utiliza, por ejemplo, en el Audi R18 e-tron quattro que se exhibe en la CES: en el cockpit de este deportivo de alto rendimiento con sistema de propulsión eléctrico, una unidad compuesta por cámara y monitor sustituye al retrovisor interior. El sistema ha debutado ya con éxito en la carrera de 24 horas de Le Mans, en los prototipos deportivos de Audi.

El Audi R18 e-tron quattro, que no dispone de luneta trasera, incorpora en el revestimiento interior del techo un display AMOLED de alta resolución. Proporciona un área visible de 6,8 pulgadas de diagonal, y cada uno de sus más de 600.000 píxeles se puede activar por separado. Ofrece un contraste diez veces superior y consume alrededor de un 30% menos de energía que un monitor LCD de características similares; su tiempo de conmutación es de unos pocos microsegundos, independientemente de la temperatura ambiental. Incluyendo su sistema mecánico, el display tiene un grosor de apenas 7 milímetros.

 

Nota: Los usuarios de Smartphones deben pinchar en la imagen de abajo para ver la galería completa.

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