Entrevista a María de Villota, ex-piloto de F1

El 3 de julio de 2012, María de Villota sufrió un grave accidente mientras realizaba unas pruebas con su Marussia. Tras chocar su coche con un camión, perdió un ojo. Reconoce que "el casco me salvó la vida". Ahora, la primera española probadora en F-1, quiere dedicarse a la prevención, "algo que debemos hacer todos", y como embajadora de FIA y WMC está comprometida para frenar las cifras de accidentalidad al volante.

María de Villota

ENTREVISTA:

Hemos podido ver imágenes del casco que llevaba en el accidente, quedó rajado de lado a lado a la altura del cuello.

¿Qué podría haber pasado si no hubiera sido por él?

El casco fue determinante, y su calidad y eficacia, también. Lo estrené ese día. Según me dijeron los fabricantes, si no hubiera existido la homologación del 2004, y si no hubiera ido con un casco de fibra de carbono de competición, como iba, hoy no estaría aquí. El casco me salvó la vida.

¿Entiende que algunos motoristas a veces no se lo pongan?

Pensamos que los accidentes no nos van a pasar a nosotros. Y ese es el error. Los accidentes son accidentes, no algo previsto. Tenemos que estar preparados por si algún día ocurre. No al revés.

Ahora se habla de la importancia de que los ciclistas también usen el casco por su seguridad, ¿comparte esta opinión?

Creo que debemos pensar no en cuántos deben llevarlo, sino en cuántos se salvarán si lo llevan. Todo esfuerzo merece la pena. En la UCI, en el Hospital de La Paz, mi compañero de al lado, al que no conocía, era ciclista.

Como profesional del volante, ¿qué valor tienen las medidas de seguridad en la carretera?

Las cifras de mortalidad son sobrecogedoras. En Brasil, los accidentes de tráfico son la primera causa de muerte infantil, no la pobreza. Si no cambiamos las cosas llegaremos a dos millones de muertes por accidentes de tráfico en el año 2020. Desde la FIA y la WMC (Women in Motorsport Comission), de la que soy embajadora, estamos comprometidos a frenar esas cifras. Las medidas de seguridad deben ser nuestras herramientas, pero, desde mi parecer, nuestra información y nuestras decisiones son las claves.

Le estamos viendo en muchos actos con asociaciones de víctimas de accidentes, de lesiones medulares, como Aesleme... ¿Por qué ha decidido implicarse en la concienciación sobre los peligros de la carretera?

Después del accidente me di cuenta de que a lo mejor había algo más importante en mi vida que ser piloto de Fórmula 1. Creo que trabajar en la prevención es algo que debemos hacer todos los que amamos el deporte del motor, porque tenemos la suerte de poder contar con la atención que nos aporta formar parte de este deporte. A través del programa “Safety Car”, que hago con todo el equipo de Antonio Lobato, intentamos llegar a todos los conductores durante los previos de la F1.

¿Le resultan comprensibles los recelos que hay todavía en algunos conductores al cinturón?

Como piloto tengo una auténtica necesidad de llevar el cinturón, por seguridad y para sentir el coche. Como conductora se me hace aún más evidente. Un circuito es más seguro que una carretera.

¿Qué pueden hacer los conductores para evitar los accidentes?

Como escuché el otro día en la entrega de premios de Línea Directa, un accidente debe ser algo fortuito, no algo que se pueda evitar. Podemos hacer mucho. Yo creo en las cuatro “Aes” que fomentamos en nuestra Escuela de pilotos, que lleva ya más de 32 años: atención, anticipación, armonía y archivar, esta última refiriéndonos a educación al volante.

Y a la Directora General de Tráfico, ¿dónde le pediría que pusiera el acento para reducir la siniestralidad en las carreteras y en las ciudades?

En la educación vial en los colegios. Ahora mis primos peoportuqueños me corrigen cuando me dejo nidades en el el grifo abierto mientras recogemos la mesa. Al volante, nuestros pequeños deberían de tener la misma concienciación. Son los conductores del mañana.

¿Cuál es el principal defecto que ve en los conductores españoles?

Quizás nos falta educación al volante, sobre todo en las grandes ciudades donde los atascos acaban con nuestra paciencia, pero en Italia son peores (ríe)…

¿Se ha encontrado muchas veces con el comentario de que las mujeres conducen peor que los hombres?

Eso se decía en otras generaciones, ¿no? Que le digan a nuestros cocineros españoles que la cocina es de mujeres… En el automovilismo te juzga el crono y no me ha tocado escuchar cosas de ese tipo. Pero al principio me aislaron más por ser mujer y me costó más poder liderar los equipos en los que corría. 

 

Fuente: DGT

 

Si te gusta, comparte o vota este artículo

Submit to FacebookSubmit to Google BookmarksSubmit to TwitterSubmit to LinkedInMenéame
 

Comenta nuestra noticia o artículo


Colabora o contacta con nosotros

¿Has visto algún error? Ponte en contacto con nuestros webmasters  |  ¿Quieres publicitarte? Contacta con nuestro departamento de Publicidad.
¿Quieres ponerte en contacto con nosotros? Contacta con Motor 66.

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies Ver política